‘Atrapado en el tiempo’ y la crónica de una ruptura: cuando Bill Murray y Harold Ramis terminaron con su amistad por diferencias creativas

Publicado por: Adrián Ruiz

John Belushi, Bill Murray y Harold Ramis se conocieron en 1974, coincidiendo por primera vez mientras trabajaban en National Lampoon. Y quién diría que de aquel peculiar encuentro acabó surgiendo algunas de las mejores comedias de la historia del cine: ‘El pelotón chiflado‘, ‘Granujas a todo ritmo‘, ‘El club de los chalados‘.

Pero hubo dos en especial que sus nombres todavía resuenan a día de hoy, y sí, hablamos de ‘Los cazafantasmas‘ y ‘Atrapado en el tiempo‘, dirigidas por ilustre Harold Ramis.

Ramis aprendió rápido que lo suyo era un estilo de comedia que equilibraba entre la comedia física de Murray y Belushi, en palabras del cineasta: «Como persona intelectual, podría complementar a John o Bill, personas instintivas; guiarles y ayudarles a desplegar todo ese instinto».

Murray tuvo su debut televisivo gracias al Saturday Night Live, mientras que Belushi estaba enfrascado en su grupo musical, The Blues Brothers, junto a Dan Aykroyd, artífice de ‘Los cazafantasmas’. Con el apoyo de Ivan Reitman, Ramis y Aykroyd escribieron el guión, y Ramis iniciaría sus andaduras.

El resto fue historia: un éxito en taquilla, dos nominaciones a los Óscar, y una trayectoria que auparía a Murray y Ramis hacía su cénit, y el declive de una amistad de más de 20 años.

Diferencias creativas

Fueron aquellos primeros pinitos de Belushi y Murray lo que proporcionaron a Ramis el trampolín necesario para que escribiera y, a veces, coprotagonizara algunas de sus películas junto a sus dos colegas. Esto lo vimos en películas como ‘Desmadre a la americana’, ‘El club de los chalados’ y ‘Los cazafantasmas’, iniciando lo que sería una tradición fruto de una buena amistad y grandes talentos.

Harold Ramis y Bill Murray en 'El pelotón chiflado'
Harold Ramis y Bill Murray en ‘El pelotón chiflado’

Aunque sus andaduras empezarían con ‘Meatballs’, en realidad fue ‘Los cazafantasmas’ lo que consagró a Murray como estrella proclive y dio visibilidad a Ramis frente a Hollywood. Básicamente, aquella película cambió por completo sus vidas.

Lejos del foco mediático y de lo profesional, Ramis y Murray eran más cercanos de lo que pudiera parecer, de hecho, Ramis pidió a Murray ser el padrino de su hija, algo que el actor aceptó sin dudarlo. Había buena relación entre ambos, y ni siquiera la denostada secuela de los ‘Los cazanfantasmas’ sería suficiente para hacer mella entre ellos.

Hasta que llegó ‘Atrapado en el tiempo’. Para entonces Murray y Ramis ya habían trabajado codo con codo en una variedad de películas, como ‘El pelotón chiflado’, mientras que Ramis previamente había dirigido una road movie y ‘Club Paraíso’ con Robin Williams. Su siguiente película sería la mejor de su trayectoria y una de las mejores comedias de todos los tiempos, eclipsando, probablemente, a la mítica de los fantasmas.

Los cazafantasmas
Los cazafantasmas

El primer choque personal entre ambos probablemente se diera antes del rodaje: se dice que antes de Murray, Ramis contactó a otros actores como Tom Hanks y Michael Keaton, pero rechazaron el papel por diversos motivos. Finalmente, Murray aceptó la propuesta, involucrándose también en el guión aportando toda clase de sugerencias.

Aquí fue donde empezarían las primeras diferencias creativas entre ambos, por un lado, Murray prefería interpretar un personaje con un trasfondo filosófico, mientras Ramis se decantaba por la risa fácil, con tal de contentar a Columbia Pictures y asegurar el éxito comercial de la película. Las diferencias llegaron hasta el punto de que el coguionista, Danny Rubin, tenía que hacer de intermediario entre ambos.

Bill Murray en 'Atrapado en el tiempo' ('Groundhog Day')
Bill Murray en ‘Atrapado en el tiempo’ (‘Groundhog Day’)

La situación para Murray tampoco sería fácil. Por aquel entonces el actor atravesaba un complicado divorcio que llevaba gestionando desde hace varios años. Y con su mal humor, el frío extremo de Illinois y la mordida de una marmota, no hacían más que acabar con su poca paciencia. Ramis por su parte también tenía que lidiar con un problemático Murray, que acostumbraba demasiado a la improvisación y a llegar tarde a los rodajes.

Como dos hermanos

En palabras de Rubin, la pelea entre ambos era «como dos hermanos que no se llevan bien». «Bill quería que fuera más filosófico, y Harold seguía recordándole que era una comedia», comentó en una entrevista a Variety. La hija de Ramis, Violet Ramis, tuvo también palabras similares en un libro que escribió sobre su padre: «‘Atrapado en el tiempo’ fue la película que rompió la amistad entre mi padre y Bill Murray».

«Bill estaba pasando por un momento difícil en su vida personal, y él y mi padre no estaban de acuerdo con el tono de la película», describió. «Hubo algunas discusiones en el set, incluida una en la que mi padre perdió los estribos, agarró a Bill por el cuello y lo empujó contra una pared».

Harold Ramis en 'Atrapado en el tiempo' ('Groundhog Day')
Harold Ramis en ‘Atrapado en el tiempo’ (‘Groundhog Day’)

Tras el estreno, ‘Atrapado en el tiempo’ trascendió más allá de lo que director y protagonista esperaban, aunque Murray tardó años en apreciar aquel trabajo, al entender que una parte de su público empezaba a interesarse por otra faceta suya, menos ligada a la comedia física. Igualmente, no fue suficiente para arreglar las diferencias entre ambos: Bill Murray y Harold Ramis habían dejado de hablarse.

Se dice que Murray estaba molesto con el papel que desempeñó Ramis en su reputación, y que el personaje de Bob Harris que interpreta en ‘Lost in Translation’ es la catarsis de una actuación desinspirada por parte del actor.

Trasladándonos al 2010, la salud de Harold Ramis empezó a empeorar a causa de una vasculitis, alejándole del cine y dejándole postrado en silla de ruedas, hasta su muerte cuatro años después, en 2014. Días antes de su fallecimiento, Bill Murray se presentó en su casa acompañado de unos agentes (no sabía donde vivía y pidió ayuda en una comisaria): Ramis había perdido la capacidad del habla, así que fue Murray quien se encargó de la reconciliación entregándole una caja de dónus.

Poco después de su fallecimiento hubo un emotivo detalle más: en la entrega de los premios Óscar de 2014, Bill Murray rindió tributo a su antiguo colega mientras recitaba los nominados a mejor actor: mencionó a Harold Ramis, ignorado por la Academia durante décadas, como un nominado más de la lista.

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